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Dec 1, 2008

Política, la carrera universal

"Those who can, do; those who can't, teach; those who can't teach, teach the teachers; and those who can't teach the teachers, go into politics" 
- Muriel Barbery (The elegance of the Hedgehog)

La política. En boca de todos. Está comprobado que es la única ciencia sobre la que nadie se siente subcalificado para opinar: nadie se atrevería a emitir un juicio apasionado sobre astrofísica sin tener un mínimo conocimiento, por lo menos de su significado. La política, es otra cuestión. Todos creemos tener la suficiencia como para emitir opinión de la manera sobre la que deberían manejarse nuestros países, y quienes optan por no hablar de política, regularmente se escudan en no querer herir susceptibilidades, pero rara vez se oirá un sincero "no sé lo suficiente como para opinar".

Esta universalidad de la opinión política sin conocimiento alguno, no es en sí misma dañina sino hasta que pasa de una mera opinión al activismo y a la participación. Cualquiera, sobre todo en nuestros países latinoaméricanos, está bien calificado para ser político y funcionario. Es sorprendente como las calificaciones requeridas, ni siquiera para ser CEO de una empresa, sino hasta para ser colaborador jurídico en un bufete, o analista financiero en un banco, tienden a ser mucho mayores que las necesarias para una silla en la Asamblea, o para llevar las riendas de este país desde Casa Presidencial. 

Lo que sí es indispensable, es la sonrisa adecuada para salir bien en los anuncios. La energía para aplaudir en todos los mitines, en cada rincón de El Salvador. La paciencia para abrazar hasta la última vendedora de un mercado. ¿Estudios universitarios o post-grados? No. ¿Experiencia previa dirigiendo algún ente o administrando algo? Nope. ¿Record criminal? ¡Qué importa! Lo que importa es que convenza cuando se ponga un sombrero, o que suene creíble cada vez que dice "cambio". Nadie le va a preguntar "cómos" ni "cuandos". Y la culpa la tenemos nosotros: por haber confundico política y capacidad de gobernar con el "appeal" necesario para ser electo. La culpa es de quienes nos miran de regreso cuando vemos al espejo, porque en algún punto de nuestra corta historia democrática, paramos de hacer las preguntas que importan y nos conformamos con que nadie nos las contestara.

Un buen funcionario, quien hace política de verdad, debería ser sinónimo de patriota. Que ponga al país primero y no al partido, porque si no velamos por la continuidad de los elementos que forman "país", como la democracia, la paz, la gobernabilidad, etc., de nada sirve que pensemos en la continuidad de los partidos, que son medios y no fines. Un político real sabe que solo lo es en la medida que esta convencido de lo que habla y que no promete más allá de sus posibilidades. Un buen funcionario sabe que se debe a su pueblo, y que su pueblo no le debe nada: ni privilegios exagerados costeados con los impuestos, ni el derecho a ser prepotente, ni la aplicación diferente de las leyes. 

Si más políticos estuvieran conscientes de lo que conlleva hacer política de verdad, no tendríamos tantos.

Nov 24, 2008

little by little

"Use every man after his desert, and who shall scape whipping? Treat them after your own honor and dignity. The less they deserve, the more merit is in your bounty". Hamlet, segundo acto, escena II. Shakespeare. 

Dicen que el primer paso para superar un problema es aceptar que tenemos uno para comenzar. En nuestro caso creo que tenemos cientos de problemas distintos, pero por el momento quiero desviar la atención a solamente dos.

El primero es el hecho que perdemos demasiado tiempo tratando de distribuir la culpa. Estamos obsesionados con buscar y señalar culpables. Y no solo eso, nos atrevemos a juzgar a otros por los mismos hechos y/o acciones que nosotros también cometemos (se los digo, prefiero ser llamado cualquier cosa antes que un hipócrita). El segundo problema que tenemos son como lo dijo Dante, nuestras buenas intenciones. A muchos de nosotros nos encantaría salvar el ambiente, terminar las guerras, resolver el problema del hambre en el mundo, etc. Pero nos olvidamos de la importancia de las pequeñas contribuciones, aunque luego aparezcan los cinicos diciendo que una sola persona no puede hacer una diferencia y tienen razón (yo soy uno de ellos). 

TODOS somos responsables de los problemas del mundo, es simple lógica que TODOS debemos ser parte de su solución. No dudo de las buenas intenciones de muchos, pero creo que también se comete el error de solo concentrarnos en los objetivos grandes y a veces arreglando lo micro es la mejor forma de dar solución a nuestros problemas macro. Creo que la mejor forma en como podemos cambiar el mundo es si todos nosotros dejamos de culpar a otros y empezamos a buscar en nosotros mismos faltas que por lo general odiamos que otras personas comenta. Me refiero a que dejemos de esperar que el gobierno nos venga con soluciones (son políticos y no son mas que expertos en hablar por horas sin realmente contestar lo que se les pregunta ni aportar soluciones), no digamos que queremos limpiar el ambiente cuando no nos dignamos a recoger nuestra propia basura (y mucho menos se nos ocurre recoger lo que otros han ensuciado), mientras manejamos recordemos que no solo somos nosotros los que necesitamos llegar a nuestro destino (somos todos, seamos cordiales), etcétera, etcétera.

Lo que pido es, como ya fue mil veces mejor dicho: tratemos a otros no como se merecen, sino que mejor. Porque nadie en este planeta es un santo. Y todos cometemos errores. No condenemos a otros sin antes demandarnos a nosotros mismos el comportamiento que queremos ver en los demás. No usemos de excusa o nos atrevamos a pensar que porque todos están empujando nuestra sociedad hacia el abismo, un pequeño empujón mas de nuestra parte es insignificante en relación al daño que ya se causo. No nos frustremos por no ser capaces salvar el "bosque", pero si nos debería dar vergüenza volvernos indiferentes ante estas causas, esperando que otros sean los que se hagan responsables, mientras nosotros simplemente vemos el espectáculo que es nuestra sociedad y nuestro mundo rumbo a la decadencia.

Sep 24, 2008

Palinismo vs. Feminismo

Siempre me he considerado feminista. No de las radicales, que propugnan abortos masivos (ese es otro tema); ni de las ridículas que no se sienten incluídas a no ser que uno inunde el español de palabrerías innecesarias ("hermanos y hermanas"; "nosotros y nosotras") ya sea al hablar o al escribir, convirtiendo en formato de e-mail (@) todas las terminaciones de genero. A mi parecer una verdadera feminista se considera incluída con oír "TODOS", porque recordemos que el español es inclusivo. Todo lo demás es falta de autovaloración y aprecio propio.

Con disculpas al lector por el eructo de A.D.D. anterior, entremos en materia. Últimamente el feminismo está en boca de todos con la elección de la candidata vice-presidencial por el partido republicano de USA. No voy a entrar en las razones por las que considero que no es la mejor opción para el puesto. Quiero simplemente limitarme a decir por qué considero que la elección de ella, solo con ser mujer, no le hace ningún favor al feminismo.

McCain no estaba realizando ninguna acción afirmativa con su selección sorpresa. Aprovechó la ola de celebridad con la que tanto criticó a Obama para lograr disfrazar de feminismo una acción con la que se buscaba aparentemente, distraer al electorado estadounidense metiendo el tema del lipstick a la discusión que debería de tratarse de crisis financieras, Rusia vs. Georgia, o preemtive strikes.

El movimiento feminista no logra sus propósitos sólo con que una mujer llegue al poder. Mucho menos con que alguien se gane un puesto PORQUE es mujer. Eso sería una condescendencia al extremo de pensar que lo único que nos diferencia son órganos reproductivos y por qué no decirlo, lipstick. La demostración de que el feminismo es en lo último que se pensó al escoger a Palin, la da el hecho de que se están discutiendo temas que si Sarah Palin fuera hombre jamás habrían tenido ninguna relevancia, lo que no solo es antifeminista y sexista, sino insultivo. A nadie se le hubiera ocurrido decirle MILF a Mitt Romney o a Joe Lieberman, de haber quedado ellos de candidatos.

El feminismo no puede conformarse con eso, con poner a "cualquier mujer" en vez de a la persona más preparada para potenciar los derechos de las mujeres. Si esta persona además es mujer, entonces mucho mejor: se logran los objetivos. Escoger a "cualquier mujer" resultar hasta negativo para el feminismo, ya que las metidas de pata cometidas por falta de idoneidad para la posición van a ser atribuídas a aquello de "mujer tenía que ser". (Y a quien le parezca extremista, piense por un momento en la cantidad de veces que ha oído/pensado/dicho la frase en pleno tráfico salvadoreño, cuando alguien que comparte mi genero comete alguna imprudencia. Sin embargo lo que a todo mundo parece olvidarsele es que quienes peor manejan son los buseros y que ningún busero es mujer... I'm just sayin').

Sarah Palin: elegante, madre de familia, mujer de armas tomar. Políticas extremadamente conservadoras, algunas cuestionables y otras admirables. ¿La mejor elección? Eso no me toca a mi decidirlo, ni lo sé a ciencia cierta. Lo que sí se es que no hay que confundir marketing electoral con feminismo, porque para las feministas, sería conformarnos. Y se ha llegado muy lejos como para eso.

Aug 28, 2008

Go veg!

Tengo 3 meses y medio de haberme vuelto vegetariana. Quiero aclarar al lector, que este blog entry no es un reality show dedicado a mi dieta alimenticia, ni una oda al mundo vegetal, ni un lamento por las muertes animales, ni una exposición de los motivos de mi decisión; misma que simplemente veo como "hacer mi parte" en este mundo.
A continuación, solo quiero dedicarme a comentar lo que estos 3 meses y medio me han dejado de experiencia sobre las diferentes maneras de pensar de la sociedad con respecto a los habitos y costumbres del prójimo.
Imagínese el lector el escenario. Una mesa digna de un show en el Food Network. Miembros de cada sector de la pirámide alimenticia esperando ser devorados por hambrientos comensales, que educadamente, solo esperan el "banderazo de salida". Comienza el banquete. Yo incluída, lleno mi plato con todo lo que me permite mi estilo alimenticio, todo sin hacer escándalo y sin hacer un manifiesto de mis razones, procurando pasar lo más desapercibida posible para evitar lo que sé que inevitablemente, vendrá a continuación. Sin falta, algún curioso se percata que no hay más que ensaladas y vegetales en mi plato, y pregunta, con tono de burla "¿Te has vuelto vegetariana?", después del "Sí", comienza un interrogatorio que nada tiene que envidiarle a los juicios de Nuremberg, y en el que derrepente, se me ha puesto en el banquillo de los acusados por un crimen que no alcanzo muy bien a comprender. La pregunta más recurrente es "¿por qué?" y se me bombardea repetidamente con el "daño" que puedo estar haciéndole a mi salud (Dato curioso: según la opinión general, aparentemente la carne en términos de comida es el equivalente a lo que sería fuente de la vida eterna en términos de salud, y alguien que no come carne es un suicida a largo plazo. Este argumento es el más usado, haciendo, por supuesto, caso omiso de opiniones médicas contrarias).
Después de mis respuestas que ya salen casi automáticas y copy pasteadas de mi subconciente despues de tanta repetición, me enfrento a las miradas escépticas y burlonas de muchos, al apoyo de otros y a la indiferencia del resto. No espero que nadie me apoye o se una a mi causa, y tampoco ando por el mundo apedreando a los carnívoros, sin embargo se me hace sumamente curioso el resultado de un experimento social que hice el otro día. Plantéese el lector el mismo escenario, con diferente compañía. Ante las preguntas de porqué en mi plato resaltaba el verde y ante la obvia falta de proteína animal en mi menú, contesté "Es que estoy siguiendo una dieta sumamente estricta para bajar de peso". Respuesta correcta. Aprobación general. No se habló más del asunto.
Repítase el escenario, con nueva compañía. Surgen las preguntas, y vuelvo a variar la respuesta: "Es que no me gusta la carne, me da un poco de asco" (cosa que nunca ha sido verdad: como a cualquier simple mortal, el olor del tocino siempre me pareció de las cosas más atractivas para las fosas nasales, compitiendo por esa posición muy de cerca con el olor a Albahaca, algunas colonias y perfumes, y el café, pero ese es otro tema). Nuevamente, no hay reacciones negativas; un poco de curiosidad talvéz, como cuando digo que no me gusta el chocolate, pero intolerancia decidida, no.
Las conclusiones que me dejó mi experimento social fueron que, a la hora de juzgar los comportamientos ajenos, los motivos lo son todo. El problema no fue nunca el consumo o no de carne, sino las razones detras de ello. A nadie ofendía o sorprendía que yo pudiera estar en una dieta en pro de la estética, y los riesgos en los que pudiera poner mi salud en busca del alcance de ese propósito tan noble a todos tuvieron sin cuidado. Nuevamente, los gustos o caprichos culinarios que pudiera haber presentado, a nadie sorprendieron. El problema de mi vegetarianismo no son los riesgos a mi salud sino la intolerancia hacia las ideas que lo motivaron en el primer lugar. Lo que muchos encuentran ofensivo es ver a alguien actuando por algo que encuentran ridículo y absurdo, sin importar que quien actúa lo hace por convicción. (Porque hay convicción. Con lo que me gustaban las Big Mac, creanme que le dí un par de vueltas a este asunto del vegetarianismo. Taylor Clark lo explicó mejor que yo).
Al principio me sorprendí de mis conclusiones. Pero después me acordé que vivo en un mundo donde el calentamiento global todavía es cuestión de fe (los que creen y los que no), la raza todavía es un tema del que merece escribirse y cuestionarse, donde tienen que existir movimientos feministas para evitar que la mujer siga en desventaja por ser mujer, y donde todavía haya ciudadanos a quienes los gobiernos consideren de segunda clase y a quienes se les nieguen derechos que sólo por ser ciudadanos deberían de tener. Este mundo no es nuevo. Es lógico que quienes queremos cambiarlo, encontremos un poco de resistencia.
Con respecto al vegetarianismo, yo sé que no es para todos. Hay mil versiones. Mil razones. Algunos, solo necesitamos una. Y si me basta a mí, debería de bastarle al mundo.

Aug 23, 2008

Import - Export

El tema de los inmigrantes a USA es uno que nunca pasa de moda. Desde las NGO's pro derechos humanos que luchan a brazo partido por los derechos de los pobres mojados hasta los minutemen, patriotas vecinos de la frontera que se han tomado la justicia por las manos en un rol de vigilantes autonombrados. Los gobiernos viven poniendo en la mesa de discusión de política internacional los derechos a los inmigrantes, negociando nuevas oportunidades, permisos de trabajo, mejores tratos, TPSs, prorrogas, o incluso green cards.
Es lógico que la discusión se polarice entre los más radicales. Sin embargo, es una discusión que no debería limitarse a dos espectros (a favor o en contra de la inmigración) sino contemplarse a travéz de la realidad. Es cierto, los USA son igual de soberanos que el resto de países del mundo, y en vista de esa soberanía, sus fronteras son suyas y aunque le pese al protagonista latino del sueño americano, están en su pleno derecho a defenderlas. Pero la soberanía debe verse de los dos lados. Los países latinoamericanos, incluyendo El Salvador, también son soberanos, con derecho sobre lo que entra y sale de sus fronteras. Esto suelen olvidarlo los USA cuando su ímpetu defensor de su soberanía choca con sus intereses económicos. USA hace uso del 30% de los recursos naturales del mundo aún cuando su territorio no constituye un tercio de planeta y a pesar de que su población sólo compone el 5% del total global. (Esto no me lo he inventado yo). ¿Y la soberanía de los demás países dónde quedo?
La conclusión que se deriva de esto es, que para construir esa tierra fértil de sueños, promesas y oportunidades con la que sueñan tantos inmigrantes latinoamericanos, enriqueciendo coyotes y afinando las punterías de los minutemen, los USA exportan lo que la construcción de esa tierra cuesta. Esto es, la explotación de recursos naturales, la basura, la manufactura de las maquilas, la producción en masa de diferentes productos en los países tercer mundistas con condiciones absurdas de trabajo. En pocas palabras, el trabajo sucio.
No es tan dificil preguntarse entonces por qué hay tanta gente soñando con inmigrar a pesar de los costos económicos, físicos y monetarios. Simplemente porque en sus tierras, donde los ríos están sucios, la paga no es tan buena para quienes tienen menos oportunidades y donde cada día quedan menos paisajes para admirar, no se vive bien (o no tan bien como en la TV). Y aún cuando esta gente paga los costos para que otros en el norte de América vivan bien, no pueden recibir los beneficios. Los ecuatorianos pagan la devastación de las Amazonas para la construcción de oleoductos made in USA, pero eso no les da derecho a un buen sistema de educación o una SUV. Diferentes países de Centro América pagan los costos de la explotación laboral de su gente pero no reciben a cambio la ropa de calidad que fue producida o los zapatos que son el último alarido de la moda.
No estoy a favor de la inmigración ilegal. Cada país debe proteger sus fronteras y a sus ciudadanos, velar por sus mejores intereses y crear lugares donde sus ciudadanos puedan vivir bien. Pero la manera de erradicar la inmigración no es "cazando" a los mojados como prairie dogs o deportando en masa sino conseguir que las poblaciones tendientes a inmigrar tengan un país en el que quieran permanecer. Las condiciones de vida de cada país son responsabilidad de sus gobiernos... y de aquellos que con sus acciones las han afectado de alguna manera.
La única manera de erradicar la inmigración ilegal es cargando cada quién con sus costos y sus beneficios. Esta postura es imposible en una época donde la globalización parece ser la única manera de sobrevivir. Pero la globalización que hace sentido, es una globalización justa, donde beneficios y costos sean equitativos y los CAFTAs realmente sean un win-win situation. Lástima que a USA se le ha olvidado que la inmigración no es más que una parte de los costos de crear una potencia mundial y económica.

Jul 29, 2008

Te va a dejar el tren

La mayoría de gente tiene un plan. Independientemente sea uno a corto plazo, reducido a "pasar el examen de hoy", "empezar una dieta el lunes" o "ver la película que se estrena el finde" o uno a largo plazo, como "sacar una maestría y un doctorado", "viajar por el mundo", "casarme y tener hijos", ni siquiera quienes nos jactamos de decir que amamos la improvisación podemos afirmar que vivimos a ciegas, porque por lo menos someramente, tenemos un boceto del camino que queremos seguir.


Sin embargo, a veces el plan personal se aleja del plan que la sociedad ha formado después de que la costumbre, las tradiciones y la convivencia, le han hecho creer al mundo que hay una manera uniforme de vivir, y que debe aplicarse aunque los sujetos no seamos una masa uniforme.


Saco el tema a colación debido a las preguntas que me hacían el otro día en una boda. Invariablemente, desde el extraño que acababa de conocer en la fila de los tequilas hasta el más querido y antiguo amigo de la familia, preguntaban: "¿Y tenés novio?", pregunta a la que después de mi negativa seguía la de "¿Y cuantos años tenés?". Tengo más que claro que la intención con la que iba encaminada la pregunta podría haber variado depende del sujeto cuestionador, y sin embargo, no faltaba nunca. Como sí yo sola era un ente al que le faltaba el complemento. Como sí estudiar, sacar una carrera, soñar con hacer muchísimo más después de eso, no es suficiente. Como sí un futuro en el que una boda podría o no estar, es un futuro triste y al que ninguna persona debería someterse.


Yo lo tengo claro. No todo es para todos. No todos nacimos para ser McGyver, o payasos de circo, estrellas de rock 'n roll o presidentes de la nación (Nene, nene, que vas a ser, cuando seas grande!). A algunos se les da el estudio, a otros la poesía, a unos la parranda y a otros la meditación oriental. A algunos se les da todo lo anterior, combinado o en diferentes etapas de sus vidas. Algunos traen para casados y otros para solteros. Algunos podrán saberlo desde ahora, y otros quizá lo sepan la próxima decada, después de muchos intentos fallidos como McGyver, o como payaso de circo. El punto es que nadie tiene porqué saber de antemano si trae o no trae para algo tan serio como el matrimonio. Y mal está la sociedad en pensar que es el único camino o una manera de medir a la gente (¡sobre todo a las mujeres!) por el complemento que "les falta".


Mal están los viejos que predican como maldición aquello de "Te va a dejar el tren", cuando no saben si todavía no he llegado a mi estación o sí prefiero caminar. Quizá prefiera caminar por años antes de que ese miedo idiota de llegar a vieja y sin pareja, me haga escoger con la cabeza lo que es del corazón.


Jul 13, 2008

Population Day

El otro día, mientras circulaba por San Salvador, tuve que leer un letrero que adornaba un redondel, amenazando con darme de frente en reproche por mi escaza prudencia al volante. Resultó que era parte de una serie que conmemoraba el "Día de la Población".


Me hizo pensar, ¿qué queremos de la población? A diario somos bombardeados con mensajes sobre como estamos al borde del colapso debido a la sobrepoblación que amenaza con terminar con todos los recursos naturales del planeta. Las soluciones para el problema no son menos famosas: que si el aborto, que si los anticonceptivos, que si la ley china... A la vez, no faltan los mensajes en contrario: sobre como Europa cada día tiene menos niños, sobre como la pirámide poblacional ha sido invertida en la mayoría de países y los jóvenes ya no son suficientes para pagarles la pensión a los retirados. Para este problema, tampoco faltan soluciones e incentivos: desde premios para las parejas que quieran reproducirse hasta descuento en los supermercados europeos a las "familias numerosas", lo que en esta época debe leerse como un máximo de 3 hijos.


Creo que el problema no es más que un exceso de oferta por un lado, y un exceso de demanda por el otro. Dudo mucho que la mejor manera de celebrar "el día de la población" sea con políticas que lo que buscan es matarla o aumentarla a la fuerza. Si los organismos internacionales consideran que ninguna familia es lo suficientemente lista como para saber cuantos hijos deben/pueden tener responsablemente y se sienten obligadas a intervenir, ¿por qué no suplir el exceso de oferta con lo que nos sobra de demanda en estos países donde a las madres no les duele parir en letrinas o agarrar los basureros municipales de guarderías? No me refiero al tráfico de niños sino a una aceleración y mejoramiento de la eficiencia de las leyes de adopción internacional. No me refiero a la exportación de nuestra población salvadoreña honrada y trabajadora, sino a una manera legal y efectiva de llenar los hogares vacíos donde se quiere hacer familias y donde se asegurará educación y seguridad a los niños. No me refiero a un CAFTA de personas, sino a una manera de realmente, celebrar el día de la población sin contradicciones.


Happy World Population Day.


Jul 6, 2008

Fooled by Randomness

Cada una de nuestras acciones, al tomar en cuenta todos los factores, tienen exactamente el mismo riesgo de fracaso que de éxito. Muchos podrán debatir que ellos no creen en tal cosa, ya que al pasar de los días su vida y sus acciones han creado una cierta estabilidad que más o menos les garantiza que el día de mañana la mayoría de las cosas serán bastante iguales. Es como si cada aspecto de nuestras vidas tuviera una cierta memoria de lo ocurrido y esta memoria determinase su resultado posterior.

Esta condición ha sido denominada como “FOOLED BY RANDOMNESS” por Nassim Nicholas Taleb quien en su libro titulado de la misma manera nos explica el rol real del riesgo tanto en nuestras vidas como en los mercados.

Las personas tratamos de neutralizar esta incertidumbre con ciertos actos que sirven como checkpoints sociales para lograr una cierta aceptación como lo son: el matrimonio, una educación, el hábito del ahorro, un dios (religión), un buen trabajo, comprar una casa, un carro, etc.

Al obtener uno de estos artículos estamos dispuestos a protegerlo a toda costa, ejemplo de esto es fácil encontrar, como las personas que creen que solo ellos tienen la razón sobre un tema, que solo ellos pueden hacer cierta cosa, o que simplemente critican todo lo que ven. Personas que aparentan saber todo, o por lo menos tener una respuesta para cada pregunta.

Entiendo al riesgo como un laberinto. Un laberinto GIGANTESCO, pero que no tiene salida. Podemos caminar y caminar y nunca ver ni una pared, pero el hecho que podamos correr dentro de él, no cambia el hecho que estamos ADENTRO. Son aquellas personas que no saben que están dentro las que más les duele encontrar las paredes.

Porque aunque le duela a quien le duela, al casarnos tenemos la misma probabilidad de quedarnos casados como de divorciarnos. Al comprar un carro, la misma probabilidad de chocarlo o de no… al tener un trabajo la MISMA probabilidad de ser despedidos que de ser promocionados.

Estoy seguro que ahorita muchos me ven como pesimista pero también estoy seguro que cuando les pase lo que siempre pensaron que era imposible que les pasara, se van a acordar de estas letras, y por favor créanme… que les VA a pasar.

Así que ante los problemas no vengan con las frases “porque me esta pasando esto a mi” o “esto no me puede estar pasando a mi” o “esto parece mentira… parece un sueño” No es un sueño, no es injusticia, no es karma, no es un castigo divino… simplemente es la vida.

Porque estoy seguro que si bien ahora estoy envuelto escribiendo en mi laptop viendo como la lluvia esta regando mi jardín… mañana… no puedo garantizar adonde este…

TODO en este mundo es aleatorio, nos guste o no. Nuestra estabilidad mental, emocional, económica, marital, social …. TODO, TODO es aleatorio…

No le hagan mala cara a nada quien sabe y …


Jun 29, 2008

Menos armas = ?

La humanidad avanza a pasos agigantados. El hombre ha inventado toda clase de utensilios que además de ser el último alarido de la moda, han llegado a convertirse en verdaderos ahorradores de tiempo, precioso bien de la humanidad. Se ha inventado como lavarse los dientes más rápido, sin mover la mano siquiera. Se le ha ahorrado al ser humano el proceso de servirse cereal, servir la leche y comer. Ahora gran parte de la dieta alimenticia del individuo se compone de productos de “solo agregue agua y ¡listo!”; los carros caminan más rápido también; la tecnología de la comunicación es prácticamente imposible de creer para quienes aún no se acostumbran a ella. Otra cosa en la lista de mejoras: la manera de matar; más rápida y efectiva.

El tema surge de mi observación de un letrero en una de las carreteras de este país (concretamente, con rumbo a San Vicente, lugar al que me dirigí por dos horas para ver vacas por 15 minutos. Es una buena historia, seguramente adornará este blog cualquier día de estos). El letrero inspirador decía con enormes letras blancas MENOS ARMAS = MÁS PAZ. ¡Qué alegre, y qué fácil! Llamaba la atención por lo simplista del argumento, probablemente producto de algún “genio” del marketing de los que abundan, y no de algún estudio de campo econométrico, fáctico y empírico.

Es cierto, son miles las victimas de la violencia a causa de armas en el país y al respecto hay tantas opiniones como muertos. Quienes poseen armas se empeñan en mantener una sociedad armada por la seguridad que da tener la Colt debajo del colchón o el high de sentir como patea la escuadra en el rango de tiro deportivo. Quienes han sufrido pérdidas a causa de esta epidemia de balas imploran a las autoridades mayor control. Las autoridades armadas tachan de ridículos los esfuerzos de las organizaciones anti-armas y estas contraatacan con protestas y manifiestos, no siempre pacifistas y tolerantes, pero eso ya es otra historia.

Esta guerra ideológica no es más que el ojo del huracán que se genera en medio del circulo vicioso de tener armas para “darme seguridad ante la inseguridad de los otros que también tienen armas para su seguridad”. Y mientras se tira y afloja entre los legisladores y las ONGs, los disparos no paran de sonar como morteros en las fiestas navideñas.

Cabe hacer un alto en esta guerra de opiniones encontradas y observar por un momento, con toda la neutralidad que nuestra pobre y limitada subjetividad nos permite, la problemática de las armas. Los periódicos nos ofrendan con portadas y titulares muy parecidos a: “Muere a diario un porcentaje de personas a causa de armas de fuego”, “Bala perdida mata a niña” seguidos por la letanía de sucesos que poco tienen que envidiarle a Columbine en cuanto a violencia o instrumentos. Sin embargo, lo anterior no es del todo correcto. “Bala perdida” no mató a niña. Lo que mató a la niña que jugaba en la calle fue la irresponsabilidad de quien en mal estado o inconcientemente, dejó ir esa bala, o el imbécil súper macho que no tiene ni idea de cómo usar un arma ¿Mueren las personas a causa de las armas de fuego? No. Mueren a causa de las manos que empuñan esas armas de fuego. Esta conclusión no nos lleva a otra cosa más que a darnos cuenta de que probablemente la solución a este mal de violencia que nos carcome como piraña no se debe a las armas de fuego sino a quienes las empuñan y a su libertad mal usada. Si bien es cierto que un control más riguroso en cuanto a la concesión de licencias para la tenencia y portación ayudaría a disminuir el riesgo de morir de esta violenta manera, no necesariamente sería el fin al asunto de las armas. Limitarlas solo aumentaría su uso ilegal, fomentando que el tipo de antipatriotas que harían algo ilegal en la sociedad anden armados.

Por eso, lo siento, Sr. “genio” del marketing. Menos armas no es igual a más paz. Más libertad = más paz. Así de simple.


Jun 24, 2008

George Carlin

Son pocas las personas famosas que al morir me hicieran sentir mal... pero ayer lastimosamente murio una de esas pocas personas.

George Carlin fue definitivamente un pesimista, que a mi me gusta llamar, realista... increiblemente gracioso, y profundo cuando tenia de serlo.

A la muerte de su esposa escribio un correo y lo mando, esta CARTA, la cual luego nego y dijo que era simplemente estupida y que el jamas hubiera escrito algo asi aun si extrañara a su esposa (HEY, el hombre era un comediante).

Creo que esta carta revela mucho de su persona.

Como tal vez dijera el, no gasten tiempo en mi... igual ya estoy muerto....

http://www.youtube.com/watch?v=MrXvDXVhqfU

Jun 21, 2008

Tiempos de sequia

No todas las épocas son buenas. A veces, pasan meses sin llover y la naturaleza se muere. Nuestra vida amorosa también, ocasionalmente se ve en la calle. Hasta Santa tiene malas rachas: si las palabras calcetines, portarretratos, lapiceros o estuches para guardar cd's les tocan alguna campana, levanten la mano. Con estos ejemplos solo pretendo demostrar que lo que le ha pasado a Hollywood últimamente, no es para morirse de preocupación sino sólo para tener paciencia y esperar a que se pase la sequía.
Digo esto porque, como adicta a las películas que soy, tengo meses de no salir extasiada del cine. Entretenida, si (Thanks, Narnia). Decepcionada, más de una vez (21! Esperaba más de tí!). Asqueada más de lo que debería (I'm looking at you, Indiana!). Y otras veces, simplemente aburrida y preocupada, de que mi droga favorita en forma de películas buenas esté en peligro de extinción. A veces pienso que quizá todas las buenas ideas ya se se le ocurrieron a alguien; las escribió alguien más; se hicieron película, y que estamos condenados a vivir de remakes aderezados con más CGI y gente con 20 libras menos que el standard de belleza de hace un par de años.
No es que le exija demasiado a Hollywood. De hecho, entre las películas que se han ganado un puesto en mi vida, hay algunas que harían revolversele el estómago a los críticos más refinados. Creo más bien que el problema es de expectativas y marketing: si vieron The Happening y también quieren sus $4 de regreso y pedir la silla eléctrica para M.Night Shyamalan por contar mal un buen mensaje, síganme y formemos un equipo. The more, the merrier. Perdón por eso. Sígamos.
Pero no creo que todo esté perdido. Confío en que la imaginación humana es más grande de lo que a veces le damos crédito, y que faltan muchísimas historias por contar. Algunas las espero como agua de mayo, otras solo tengo la curiosidad natural de quien ha visto demasiadas extras. Como optimista (*tos*ILUSA!*tos*) que soy, sigo confiando en que esta no es más que una sequía en Hollywood: un par (esta y esta) de pronósticos de lluvia me dicen que las cosas podrían estar por cambiar, y me dan la paciencia necesaria para esperar a que pase la mala racha. Ahí les va una migaja, para que aguanten conmigo:

Tengo fe en el futuro. Para mientras, conformémonos con lo que hay. Pass the pop-corn!

Jun 16, 2008

Help me help you

El otro día, mientras deambulaba por los pasillos virtuales de BN.com buscando nuevas maneras de engordar mi biblioteca personal (por no decir nuevas maneras de enflaquecer mi cuenta bancaria), un dato llamó poderosamente mi atención. Los libros más vendidos son los de auto-ayuda! Sin embargo, ¿por qué habría de impresionarme la información? Al fin y al cabo, desde el principio de los tiempos el ser humano ha buscado la mejora continua de sí mismo, primero para sobrevivir, y ahora simplemente para vivir mejor. La industria de la auto-ayuda no hace más que llenar está necesidad.


Aparentemente hay más de 100 áreas en las que no somos lo suficientemente buenos, por lo tanto, hay mercado para tratados que afirman tener todas las soluciones y maneras de enfrentar todo tipo de "problemas": desde cómo enfrentarse a la muerte y a un divorcio, pasando por cómo volverse millonario, líder o un amante excelente, hasta llegar a cómo criar perros y organizar viajes familiares.


No quiero ser malinterpretada. No tengo nada en contra de la industria del self-help. Aplaudo la iniciativa de quienes, por simple asimetría de la información, saben más que el mortal común y se dignan a compartir sus sabios conocimientos con aquél que los necesita. Merece también halágos el millonario, que ofrece desinteresadamente todos los tips que lo llevaron hasta la cima, para que más personas lo acompañemos allá arriba. Sin embargo, me cabe la duda: ¿No será que la mejor manera de hacerse millonario a travéz de un libro de auto-ayuda es escribiendo uno?


Momento. No pretendo ser cínica. Me incluyo entre la población de quienes hemos enriquecido los patrimonios de los autores de self-help: sólo en el primer año de mi carrera leí gustosamente por lo menos 6 ejemplares que me enseñaban liderazgo, maneras de adaptarme al cambio, tácticas para negociar y formas de hacer interesante el trabajo a los subordinados (el último es especialmente útil si se tiene vocación como mercader de pescado y se vive en Seattle).


La pregunta importante aquí es: ¿me ayudaron realmente? Quiero pensar que sí, que me convertí en mejor persona después de leer esos libros. Pero, ¿es en verdad AUTO-ayuda, sí necesité leer a alguien más para saber como hacer algo? O viéndolo desde el otro lado, si a raíz de ese libro logré yo sola un cambio significativo convirtiendome en una versión mejor de mí misma, entonces no necesitaba tanta ayuda en el primer lugar, ¿o sí?


No estoy en contra de la búsqueda de la mejora contínua en el ser humano. No podemos pretender que la versión que somos actualmente, es lo mejor que podemos llegar a ser (si algunos piensan eso, creánme: siempre se puede aprender a ser más de lo que somos). Solo critíco el pensar de algunos, de que un libro contiene todas las verdades para aprender una cosa. Algunos pueden ser útiles, porque permiten la introspección, motivan, dan el empujoncito en un proceso de cambio al que estabamos dispuestos y que empezamos desde que abrimos la tapa del libro, por lo que el 50% del trabajo ya estaba hecho, pero nunca hay que perder de vista que difícilmente solo por leer un libro vamos a convertirnos automáticamente en mejores personas. Ayúdate que te ayudaré: por mucha atención que pongamos mientras leemos Rock Guitar for Dummies, no nos vamos a convertir en Kurt Cobain mientras no agarremos la guitarra. Los tratados sobre ciclismo no te hacen mejor ciclista. Los artículos de cómo tomar decisiones no van a decirte por quién votar. Los papers sobre cómo ser más ético no son una receta para vivir bien. Leer 3 veces "Padre Rico, Padre Pobre" no triplica tu patrimonio. El mejor self-help no está en los libros; así que los músicos a sus guitarras; los ciclistas a sus bicicletas; los votantes a las urnas; los que buscán el éxito económico a estudiar, crear, invertir, imaginar, emprender y trabajar duro; y los que queremos vivir bien, pues a eso, a pensar antes de actuar y a vivir bien.


Quisiera terminar con un mejor consejo, pero desgraciadamente, "Blogging for Dummies" no decía nada que nos pueda servir el día de hoy.


Jun 11, 2008

Política, promesas y Marvel Comics

Esta semana descubrí por qué la presidencia de la República es un puesto tan cotizado. Talvéz no me crea el lector, pero las razones van más allá que los obvios perks que vienen con el puesto: lo que inspira tantos deseos y sueños de poder no es ni el Mercedes azúl seguido por la comitiva pro-gasto-de-gasolina integrada por Suburbans, patrullas y motos policiales; ni los viajes por el mundo; ni las fotos de portada; ni el mando de las Fuerzas Armadas; ni los contenidos de "la partida secreta"; ni siquiera la fama, mayor que la de cualquier pareja de Bailando por un Sueño...
Los motivos para aspirar a este suculento platillo van más allá que el simple patriotismo, idealismo o ideología. He descubierto que lo que más pasiones despierta por la posición, es que la silla presidencial de El Salvador, vuelve al respetable trasero que la ocupa, OMNIPOTENTE. Si, ha leído bien el lector. Estar a la cabeza del Órgano Ejecutivo en este país, es mejor que ser mordido por una araña radioactiva; quien resulta electo democráticamente por el votante salvadoreño se vuelve un ser super poderoso, a quien la Kryptonita le da risa, y está por encima de los carros invisibles, los trajes de látex y demás estupideces.
Mi descubrimiento fue despertado por las afirmaciones que he oído hacer a dos de los candidatos a la presidencia, que en estas rondas electorales primitivas, práctican el deporte de hablar full time. Resulta que el señor Funes, de llegar a la codiciada posición, "no pemitirá" que ningún medio se exprese mal ni de su persona, ni del partido con el que después de coquetear tantos años, ha finalmente comenzado un love affair. Impresionante poder, ya que para un simple mortal, el poder editar o decidir lo que se publica en los medios, solo puede conseguirse mediante la modificación del art. 6 de la Constitución donde se consagra la libertad de palabra, cosa que solo puede hacerse con 2 asambleas legislativas, que se eligen cada 3 años... en pocas palabras, no en un mismo período presidencial. También el regalar subsidios, dar educación gratis a más personas, los combustibles baratos y a manos llenas, todo ello sin subir impuestos y sin molestar al pobre contribuyente, son solo un ejemplo de la gama de capacidades que trae el cargo.
Pero la magia continúa. El señor Ávila hará uso de sus poderes invencibles dotando a cada escuela de computadoras con internet, salvando al país de la crisis alimenticia, inyectando a la sociedad corrompida con valores (porque obviamente las prioridades del momento son que el salvadoreño sea solidario, amistoso y honesto, y no que tenga seguridad, empleo y comida), todo ello sin aumentar la deuda externa, y claro, sin subir impuestos tampoco. La cherry del sundae la pone con la promesa de repartir amablemente green cards a algunos de nuestros hermanos en el Norte, porque claro, quien ostenta la Presidencia de El Salvador se vuelve más poderoso que la Condi.

Como se ve, el puesto de presidente presenta posibilidades ilimitadas. O, ¿no será más bien, que es la posición de candidato la que da el poder de prometer el alcance de mil cosas, pero sin nunca decir cómo? Mientras no haya llegado a una conclusión definitiva, creo que yo también quiero ser presidente.




Jun 6, 2008

Mirror, mirror, on the wall

Pocos se dan cuenta. Los que lo saben, lo negarían. Pero todos la llevamos, atada a la espalda, como una joroba inseparable. Souvenir que trajimos con nosotros del viaje de 9 meses en el útero materno, es la primera que nos felicita cuando salimos bien en un exámen. La primera en reírse con ese chiste, que nos salió increíble. La que nos avisa, después del rato ante el espejo buscando el look, cuando ya es suficiente. La que nos dice "no es para tanto" después de un faux pas, de los que tenemos ya una colección de todos los colores: desde la mala palabra que se nos salió enfrente de los suegros al eructo escapado en una exposición; desde un día de la Madre olvidado a la carcajada con la que nos lucimos en un funeral silencioso.
Me refiero a la que no se rie cuando nos caímos enfrente de todos, esa amiga increíble enfrente de la que no nos importa ensayar caras en el espejo, cantar fuerte en la ducha o flexionar los brazos para ver si los días de gimnasio finalmente están rindiéndo frutos... Cuando decimos que no la tenemos, es en realidad ella quien habla por nosotros; los que padecen de la anormalidad del bajo autoestima no tienen más que una sobredosis de ella. Estoy hablando de ese gusanito de la vanidad, que corroe hasta al más fuerte.
Y hablo de ella sin reprocharle nada, pues no es más que producto de la biología. Es lo más sensato que el amor más grande del ser humano sea sí mismo, si no ha hecho más que velar por su bienestar desde los primeros lloriqueos estridentes con los que inauguró su venida al mundo. Además, es bien sabido que de la costumbre nace el amor, y a fuerza de vivir con uno mismo día tras día... pues uno se llega a enamorar. Y es sano, ya que si no fuera por el amor propio, la gente saldría a la calle sin bañarse, manejaríamos todos a lo loco, no existirían los espejos y perderíamos la dignidad más de lo necesario haciendo ridículos astrales (claro, siempre hay excepciones). Sin el amor al yo, no habría ni mundiales ni Olimpíadas; ni spelling-bees ni concursos de belleza.
No habrían dedicado los griegos cantos míticos en su honor (I'm looking at you, Narcisus!), y a Dante le habría faltado un círculo en su infierno... No habrían caminado en la literatura ni Becky Sharp ni Dorian Grey, y Hollywood padecería la falta de Holly Golightly, James Bond y Johnny Bravo. La canción de Shakira se quedaría en blanco en la parte de "Siempre supe que es mejor, cuando hay que hablar de dos, empezar por uno mismo"...
No me malinterprete el lector. No pretendo levantarle un monumento a la vanidad y a su hermano gemelo el egoísmo. Simplemente resalto su constante presencia en nuestras vidas, ya sea como medio para hacernoslas más felices o como fin, para volvernos cada vez menos humanos. A pesar de su obvia utilidad biológica, se vuelve un problema cuando la dejamos dominar lo que somos. Simplifiquemoslo así: no nos deprimiríamos con tanta frecuencia si no pensaramos tanto en nosotros mismos. Por algo lo dijo mejor que yo don Satanás, por medio de las palabras que puso en su boca magistralmente Al Pacino:


May 27, 2008

Free to move...

Cada especie tiene un grado de locura… una locura que nos motiva de una manera extraña, algunas veces incluso de manera inexplicable. Esta locura en realidad es bastante saludable, es esta la responsable para lograrnos adaptar, sin ella las especies simplemente no pudieran sobrevivir.

Los animales, incluidos los humanos, nos adaptamos a los ambientes que nos rodean ya sean personas, cosas, ciudades, etc. Independientemente de que especies seamos ya sea tigres o humanos en algún momento de nuestras vidas, por locura o cordura, tendremos algún deseo de escapar o de huir de nuestro ambiente.

Si vemos las cosas con cuidado nos podemos dar cuenta que la búsqueda de un escape y la noción de querer huir no es tan atractiva como en realidad lo plantean. Muchas personas que lo buscan tratan de justificar sus deseos diciendo que quieren conocer lo nuevo, quieren salir de la rutina, quieren ver gente nueva, con nueva mentalidad, con nuevas ideas…

Estos deseos los comparto, me gusta conocer a gente nueva, me gusta ver nuevas cosas, nuevos lugares, otras culturas, tengo tanto por ver y espero algún día recorrer mucho terreno de este planeta y conocer a millares de personas. Lo que no comparto es tener este noble deseo como una excusa para esconder otros sentimientos.

El deseo de libertad, el deseo de huir, de salir de nuestros dominios, sea lo que sea lo que lo motive, no es un reflejo de una necesidad de ir a algún lugar nuevo sino que es un reflejo de querer HUIR o alejarnos de algo.

Basta con ver a los animales en su hábitat natural, la única manera que emigran es cuando las condiciones ya no están satisfaciendo sus necesidades, el animal no busca explorar y buscar algo nuevo… el se va porque esta huyendo de algo, ya sea de algún animal mas grande, de una sequia, de falta de sombra, exceso de sol o simplemente de algún ruido estruendoso.

Y nosotros… cuando tenemos esos deseos de irnos… de cambiar, de “I WANT OUT” será que en realidad andamos buscando ir A un lugar o simplemente irnos DE un lugar?



Apr 30, 2008

Peras al olmo

El mundo cibernético y hordas de padres de familia han estallado en protestas ante la "controversial" foto de la ídolo del momento, Hannah Montana. (No se sienta mal el lector si ignora quien es la susodicha, aparentemente hay que tener entre los 6 y los 12 años para saber quien es, o tener demasiado tiempo libre y acceso al Disney Channel, o tener sobrinos o parientes en ese rango de edad. Cualquier otro caso, considerese excepcional).

Resulta que la individua, posó para el lente de la inigualable Annie Leibovitz para un cover de Vanity Fair. Aclaro que soy gran fan del trabajo de Leibovitz en el pasado y no niego el status de landmark que tiene en cuanto a retratos comerciales se refiere, por haber sido la autora de fotos que están grabadas a fuego en la mente de cualquier persona que no ha vivido debajo de una piedra en los últimos diez años. A pesar de eso, siento que la foto carece de la originalidad que ha caracterizado el lente de Leibovitz, y es un retrato más, parecido a cualquier foto de bachiller salvadoreña (ok, con una sabana, menos ropa, cara de stripper con ganas de sueldo, pero claramente luchando porque el resultado sea una "foto artística").

El escandalo proviene de los padres de familia que pagaron miles de dólares solo el año pasado para abarrotar los conciertos de Hannah Montana; que cayeron en absurdos por lograr que sus descendientes vieran a la ídola; que hicieron horas de cola por un autógrafo, y que tienen que aguantar a sus retoños mientras cantan las canciones de la mini diva como si no hubiera mañana. La crítica viene a ser que cómo puede posar así, si es una niña. Cómo se atreve, si es un ejemplo para las manadas de pubertos que inundan las escuelas primarias. Dos cosas pueden contestarseles a los indignados. Primero, con un dicho bien salvadoreño: por plata baila el mono. Segundo, ¿cómo pretenden exigirle la santidad a una mocosa a la que canonizaron sin consultarle, y que probablemente nunca tuvo la intención de ser la Madre Teresa de las escuelas primarias? No digo que la controversia sea exagerada, ni defiendo la foto. Critico la doble moral, de subir a un pedestal a una quinceañera y esperar que actúe como centro moral del universo, cuando se sabe que está sujeta a la porquería que es Hollywood, donde se venden los principios al mejor postor y seguramente en los clasificados.

La foto quizá no era controversial hasta que la hicieron controversial. Su destino no era ser publicada en the Disney Magazine, sino en Vanity Fair, cuya audiencia, espero, dejo los retainers, las crayolas y el Kool-Aid hace años. Con la crítica y la indignación lograron exactamente el própósito de Vanity Fair y de la inculpada: vender el mayor número de revistas y ser noticia. El incentivo para Hannah Montana: la controversia vende. La próxima vez, quitate la sábana. Y todos contentos.


Little America

No somos poseedores de “Green Cards” ni tenemos vastas extensiones de tierra en los E.E.U.U. (por lo menos hasta donde yo sé). Tengo ya por lo menos un año de no poner pie en la tierra del norte (y los aeropuertos técnicamente no cuentan). Pero no puedo evitar interesarme en las próximas elecciones para presidente de los Estados Unidos. Como no podría interesarme? Mas cuando la situación parecería salida de una película de Tarantino. Y eso que solo estamos en las “Primaries”. Y el hecho de vivir en nuestra pequeña maqueta de país (made in the USA) que es El Salvador, solo lo hace más interesante.

Estamos atrapados en un matrimonio sin amor. Nos quedamos juntos solo por los hijos (llamese Juan, María, Toño y el resto de los hermanos lejanos). Dependemos de su política económica, tanto como de sus domestic issues. Que si el dólar esta devaluado? Pues imaginen nuestro colon que en teoría todavía necesita de 8.75 de colon para comprar un GW (levanten la mano los que están dolarizados) Y no me mal interpreten, no critico la decisión de adoptar el dólar como moneda de cambio, solo el mal manejo de la política económica Estadounidense. Que podemos hacer para solucionarlo? Promesas... es lo único que se viene. Y es que a un año de nuestras propias elecciones, a nuestros políticos no les queda más que endulzarle el oído a la población (Pero para criticar eso hay tiempo y vida).

El punto es que al final del día no tengo ni voz ni voto sobre quien será el próximo commander in chief a sentarse en the oval office. Pero así como en un partido de fútbol todo se vuelve más emocionante cuando se tiene algún favorito. Para ello debemos conocer sobre los candidatos al puesto y que es lo que estos proponen. Cuales se aproximan mas a nuestra forma de pensar y cuál de ellos los veremos representados más seguidos en SNL (Y seguro no por su buen trabajo). Porque de algún forma u otra seremos afectados por las decisión es de esta persona, y mejor estar al tanto del golpe que nos espera. Dentro del Pot ya está mi apuesta, así como la del resto de los salvadoreños (y otros que también piensen que sus países son influenciados por los US), ahora solo falta esperar y ver qué suerte nos deparan las cartas y que no gane el peor de los candidatos de nuevo por favor...

Apr 21, 2008

Tintof el Mounstro de la Tinta

Ahora me acorde del primer libro que leí en mi vida, se llama TINTOF, EL MOUNSTRO DE LA TINTA de Ursel Scheffer, es definitivamente una obra maestra.

Lo leí hace ya 16 años. Pero aún recuerdo mi frase favorita, es justo después que alguien le rompe la pierna a tintof y este logra arrastrarse hasta su tintero y dentro de él dice algo como:

“estaba feliz porque tenia comida y no había comido en tres días, me tome la tinta, me acosté, y me dormí acobijado con una nube de mi propio pedo.”

Al terminar el libro volvía a empezarlo solo para llegar a la parte del libro donde decía pedo. Me encantaba ver esa palabra escrita.

Quiero ser como tintof… mientras se acerca el día en el que inevitablemente me gradúe y tenga que tomar responsabilidades que yo no estoy dispuesto a afrontar… quisiera tener una vida tan sencilla como la de tintof. No tener nada, no tener ninguna pertenencia, no tener que estimar flujos de caja y descontarlos con ciertas tasas para asegurarme que el proyecto que estoy haciendo tenga la adecuada rentabilidad comparada con las demás opciones de inversión que me ofrece un mercado libre y perfectamente competitivo.

Quisiera salir de mi casa todos los días y preocuparme únicamente por ver que consigo para comer ese día.

Quisiera poder vivir una vida así de simple, donde viviera en un cuarto… no en una casa, con una cama y un escritorio, muchos libros, cigarros y algún tipo de barbitúrico…. Quisiera que este sueño no fuera visto como un fracaso… como una falta de ambición, como una derrota.

Soy un nada, un nadie…un hombre no complicado con intereses ordinarios, que quisiera tener una vida simple no competitiva, sin las presiones mundanas que terminan cambiando a las personas. Quisiera detener mi vida en esta edad, no tener que cambiar nunca y seguir haciendo lo que estoy haciendo…

Oyendo buena música… escribiendo para un blog que nadie lee… con un poquito de sueño, con cosas que hacer… pero que si no las hago… no importa….

Gracias Tintof!!!


Apr 19, 2008

Panphobic much?

Tengo la percepción, porque no pasa de ser una manera de interpretar lo que veo, de que nuestra tierra siempre se ha visto atormentada por la existencia de uno que otro mal que amenaza con terminar con ella y con la distinguida población que la habita. Primero, según nos enseñan en múltiples lugares (la clase de science en el colegio, algun episodio de Rocky and Bullwinkle, etc.) eran los dinosaurios. Menos mal que algo más se los acabo a ellos antes de que desarrollaran la manera de ponerse de acuerdo para destruir su habitat. Muchas más amenazas vinieron después, y sin la intención de abarcarlo todo, menciono un par que podrían ser dignos platos del día en el restaurante de "Desastres naturales y amenazas apocalípticas": el Diluvio Universal, que lanzó a Noé al estrellato; Atila y sus hunos; las pestes de la Edad Media; la conquista de América; la partida de cake en europa (ok, wikipedia no tiene ese contenido, pero es mi manera de ver las guerras en donde cada país solo quería una tajada más grande del gran pastel que era Europa, y donde como viejas del mercado se peliaban las ganas de extender las fronteras de sus respectivos países); el Holocausto; y ya que nadamos esas aguas, las amenazas nucleares donde todos desconfiaban de los que talvéz tenían misiles mientras los que tenían misiles se amenazaban entre ellos (oh wait, eso sigue siendo una amenaza, lo que pasa es que ya no está tan de moda... o sí?); Al Qaeda, los tsunamis, las hambrunas, la epidemia del sida, la crisis financiera de USA, las midlife crisis, la celulitis, la vejez.... Panphobic much? Thought so.

La lista lo hace pensar a uno en como se habrán sentido los egipcios durante sus famosas plagas... Vamos ahí por un segundo, solo a modo ilustrativo... "Si de verdad tenés sed, no sabe tan mal la sangre". Ribbit, ribbit. "uff, ya termine de barrer la última rana, voy a ir a despiojar a Junior". Zzzzzzzzz. "Ya puse candelas por toda la casa, capaz se van las moscas". Moooooooo. "Ay, si ni les gustaban las hamburguesas, no se estén quejando!". Ouch. "Menos mal que ya se le curaron las llagas a Junior". Junior cae muerto. "oh shit!". Exacto. Pero vamos al punto, donde tanto nos cuesta llegar a quienes, como fruto de nuestro amor, parimos este blog.

Últimamente, el último alarido de la moda en el catálogo de cosas que podrían acabar con nosotros, es el calentamiento global, tema que hasta la Academia ha premiado con un Oscar, y gracias al que los Pryus ahora son más trendy que los Hummers. Personalmente, como environmentalist autoproclamada, hago lo que puedo porque mis actos no sean de lo que impida a mis hijos, o a los hijos de ellos, o a sus nietos, disfrutar de una puesta de sol. De esta postura, nace la discusión que hoy me ocupa: mis buenas intenciones, o los billones que la industria verde pretende inyectar para combatir el problema, ¿cambiarán algo? La idea me nace de un argumento que leía hace poco, que sostenía que de nada sirve combatir algo: a) cuyos daños no pueden repararse, b) de lo que se sabe tan poco, y c) cuyas mejoras son apenas perceptibles. El argumento es válido, sin embargo, creo más que la razón para combatirlo no es acallar un guilty conscience, como tantos países hacen ahora (i.e., la burla rídicula que es el Kyoto Protocol), sino más bien, el estar conscientes de que cada uno de nuestros actos tiene consecuencias, y ser verdes, no es más que hacernos responsables, o como se discutió largamente, una muestra más del egoísmo del hombre (me convencieron!). Ser verde: baby steps hacia tratar de estar mejor. O tratar de no estar peor, según se vea.

Lo importante es no sacar las cosas de proporción. Estar consciente de que cada acto trae consecuencias, algunas pagaderas ahora, otras pagadas por nuestros hijos y nietos (karma, you know?). Y sobre todo, saber que el calentamiento global no es la única causa hacia la que podemos encaminar nuestros egoísmos. Hay mil más en el menú, tomemoslas en cuenta. Un cínico podría decir "si, pero igual nos vamos a morir! que importa si de lo que nos morimos es de "fin del mundo" o de gripe? El resultado es el mismo!". Correcto. Sin embargo, lo que hagás para que el intervalo entre el ahorita y tu gripe o tu "findelmundo" sea más llevadero, cambia todo.

Apr 16, 2008

Me, Myself & Ire... No! Just I

El debate no es ni siquiera debate. No hay porque preguntarse sobre si el hombre (y me refiero a hombre incluyendo también al sexo femenino, no se me alboroten las feministas queriendo que mencione a ambos, porque si me piden eso entonces ni Uds. entienden lo que es el feminismo) es bueno o malo. Y tampoco déjemelo en que solo "es". El hombre es cierto que es libre y escoge, pero como es eso que siempre escoge lo que cree es mejor para él?

Yo lo que creo es que el hombre es egoísta. Y no lo tomen como algo bueno o malo, simplemente es la manera eficiente en que la vida mejor se desarrolla (That's right... justo como los mercados). Dicen que lo único constante en la vida es el cambio. Falta también agregar que a pesar de que se nos ha dicho que todos los hombres somos iguales, también solemos ser incapaces de encontrar la mayoría del tiempo puntos en común sobre nuestra manera de pensar. De lo contrario no tendríamos los desacuerdos en religión, política o si la Mac en serio es mucho más superior que la PC.

Es por eso que se nos enseña que existen diferentes curvas de indiferencia para todos. Todos recibimos utilidades diferentes de las cosas que consumimos. Y lo que consumimos es TODO a nuestro alrededor. El hombre lo que es, es la mejor versión de lo que cree que puede alcanzar a ser. Cada uno piensa que sabe lo que quiere y piensa que nadie más tiene derecho a decirle como vivir. Aun así tenemos autoridades políticas, religiosas y paternas que creen saber un verdad universal que pueda y por lo tanto debe ser aplicable a todos.

No es un pensamiento tan radical. No pido por revoluciones y actos de rebeldía. Lo único que pido es que nos detengamos a pensar por un momento en dos cosas. La primera es que es imposible afirmar que alguien tiene o conoce la verdad absoluta. Vivimos engañados en que realmente conocemos este mundo en el que vivimos, pero no. Aprendamos a tolerar; let's agree to disagree. Y segundo no esperemos que otros vengan con la solución a todos nuestros problemas. No hay gobierno que sea perfecto, o religión que nos pueda rescatar a menos que nosotros demos el primer paso hacia nuestra propia salvación. Y esa es la belleza de ser hombre. No hay un solo camino hacia lo que queremos. Es una ruta personal, la cual es mucho más divertida cuando nos damos cuenta de que no somos el pasajero, sino que el conductor...